CAN MISERIAS

HISTORIA

Hacia los años 20 del siglo pasado, los vecinos pasaban por delante de una pequeña bodega de vinos de camino al mercado de Sant Antoni y paraban para coger fuerzas, intercambiar impresiones y llevarse una “miseria” de vino. El Sr. Parramón despachaba vino y sonrisas a clientes y amigos, fieles que lo acompañaron cuando convirtió este establecimiento en el restaurante Can Miserias y hasta que lo traspasó por jubilación en 1973.  

Sin demasiadas reformas, sin cambios drásticos de decoración y sin romper la línea del que ahora es un restaurante casi centenario de la ciudad de Barcelona prosiguió Can Miserias bajo las directrices de Albert y Christia, que siguieron construyendo y definiendo la personalidad del establecimiento, ya conocido en el barrio y alrededores por sus platos y por el trato familiar a unos clientes cada vez más asiduos.

En el año 2015 llegan aires nuevos a Can Miserias de la mano de unos nuevos propietarios – también antiguos clientes- que, abanderados por el chef Eduard Losilla, apuestan por conservar el espíritu del establecimiento y velar al máximo por la tradición sin olvidar una renovación necesaria y respetuosa con la esencia y la oferta gastronómica de Can Miserias.

Así, Can Miserias se erige en pleno siglo XXI como uno de esos templos de los que ya quedan pocos. Con respeto reverencial a una historia gastronómica que ha marcado la ciudad, ofrece un recetario de gastronomía tradicional, de la Barcelona en blanco y negro con destellos de color, de producto, con alma.  

FILOSOFÍA

Una fotografía de la Barcelona pretérita preside la puerta de Can Miserias dando la bienvenida a los comensales a la experiencia gastronómica que mejor plasma la filosofía del restaurante: hacer las cosas bien, con ganas, con respeto a la tradición y sin perder de vista la innovación.

Can Miserias representa una manera de dar de comer genuina, de casa de comidas, de platos de siempre elaborados como nunca.

Se nutre de proveedores históricos y fijos, del cercano Mercado de Sant Antoni y del mejor producto de temporada para cada elaboración. La cocina de Can Miserias busca la máxima calidad allá donde se encuentre y la acerca al visitante en forma de diferentes creaciones gastronómicas que rinden tributo a la tradición bien entendida, reformulada.

El resultado, cocina catalano-mediterránea auténtica, tradicional y de mercado. Buen producto elaborado cuidadosamente, sabor auténtico y presentación sin juegos. Can Miserias viaja al pasado para recuperar esos sabores que están en el paladar psicológico del comensal, y para conseguirlo apuesta por platos de no más de tres buenos ingredientes, para elevarlos.